Martes, 28 de marzo de 2006
20-03-2006
El lunes empezaba la movida. Toda la historia de irnos a Atlanta era que la empresa subvencionaba este congreso para empezar a darnos a conocer en el mercado americano, así que en varias de las conferencias teníamos que presentar al moderador.
Por la noche no había pegado ojo, uno de esos días que a uno le da por no dormir, así que os podeis imaginar mi cara, entre el cansancio y los nervios, presentando a la moderadora de mi conferencia, que fue bastante coñazo, y en la que me tiré cuatro horas escuchando cosas que ya sabía.
En fin, entre una conferencia y otra, no tuvimos tiempo ni de comer, así que cuando acabó todo, tras la recepción que hacía la organización a última hora de la tarde, nos fuimos a cenar a un italiano cerca del hotel. Cuando salimos caía tal tromba de agua que lo más sensato era refugiarse en el bar de los martinis del primer día, que estaba justo enfrente. Cuando llegamos al hotel, y como el martes no había que madrugar demasiado porque el horario era menos apretado, nos fuimos a tomar una copichuela al bar. Allí hicimos un par de amigas y nos echamos unas risas jugando al billar.
Por: Patxi | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
Este diario resume las vivencias de mi nueva vida en EE.UU. sin entrar en demasiados detalles, claro, o acaso pensabais que voy a publicar mis intimidades en la web?
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com